La hiperinflación del argumento

por Miguel Lucas

Hace no tanto, un argumento sólido costaba caro: horas, lecturas, ideas descartadas. Hoy se genera gratis, en cinco segundos, del color ideológico que necesites. Bienvenidos a la hiperinflación del argumento.

Los datos son contundentes. Un estudio de EPFL, Princeton y la Fondazione Bruno Kessler publicado en Nature Human Behaviour enfrentó a GPT-4 con debatientes humanos reales 1. En igualdad de condiciones, empate técnico. Pero cuando se le dieron a la IA datos básicos del oponente —edad, estudios, ideología—, superó a los humanos en el 64,4% de los debates. No ganó siendo más inteligente: ganó adaptándose más rápido de lo que un humano puede procesar en tiempo real.

El efecto es aún más brutal en el mercado laboral. Un estudio con datos de Freelancer.com muestra que antes de la IA generativa, escribir una propuesta trabajada y personalizada predecía si el candidato era bueno, y los clientes pagaban de más por ello: 25,67 dólares de sobreprecio medio 2. Cuando cualquiera pudo generar esa misma propuesta con IA en segundos, ese sobreprecio cayó a 14,85 dólares, y la propuesta dejó de predecir nada. Resultado: los mejores candidatos fueron contratados un 19% menos, y los peores, con la carta perfecta made in IA, un 14% más. La calidad del texto dejó de significar calidad de la persona.

Si un becario te entregara en cinco segundos un análisis perfecto sin haber leído el expediente, desconfiarías. Cuando lo hace la IA, lo llamamos productividad. Seguimos tratando «tener un argumento» como si demostrara que alguien ha pensado, cuando ya solo demuestra que alguien ha pulsado un botón. Mientras tanto, ya casi la mitad del contenido nuevo en internet lo escribe una máquina 3.

Es el reverso de la economía de la autenticidad: si lo que se abarata allí es la copia, aquí se abarata el razonamiento mismo. Y lo que queda escaso no es el argumento, sino la firma detrás de él: quien lo sostiene con algo que perder si se equivoca.

Así que la cuestión ya no es si tienes un argumento. Eso ahora lo tiene cualquiera. La cuestión es: si producir un argumento ya no cuesta nada, ¿qué vas a usar tú para decidir en quién confiar?

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Referencias

  1. Gizmodo — AI Gets a Lot Better at Debating When It Knows Who You Are, Study Finds (EPFL, Princeton & FBK, Nature Human Behaviour)
  2. Jesse Silbert — Making Talk Cheap: Generative AI and Labor Market Signaling
  3. Graphite — AI Now Writes as Many Online Articles as Humans Do